COMO RECUPERARNOS RÁPIDAMENTE DESPUÉS DEL EMBARAZO
- Paola Zapata

- Jun 14, 2020
- 5 min read
Updated: Jun 16, 2020
La etapa del embarazo es una de las más lindas que cualquier mujer puede experimentar, vemos la transformación de nuestro cuerpo y a medida que pasan los meses descubrimos el valor en nuestro interior que nos permite superarlo todo, nos damos cuenta incluso, que somos realmente capaces de transformar completamente nuestras vidas para traer al mundo un nuevo ser.
¡Llega el gran día al fin! Al nacer nuestro bebé, el que tanto hemos esperado, el mundo empieza a girar en torno a él y muchas veces las ocupaciones y nuevas rutinas de amor hacen que nos olvidemos un poco de nosotras mismas, es por esto, que comparto con ustedes los 5 pasos que, desde de mi experiencia personal, nos permiten tener una recuperación más rápida después del embarazo.
Aquí antes y después de 6 meses del parto

1. Conoce tu cuerpo
Nuestro cuerpo, instintivamente, sabe qué hacer durante la gestación del bebé, permitiendo que todo funcione como debe ser, sin embargo, luego, para recuperar la figura a la que estamos acostumbradas, incluso obtener la que deseamos, debemos intervenir conscientemente. Así entonces, debemos tener en cuenta que, para lograr cualquier cambio físico, es indispensable conocer nuestro cuerpo, nuestro metabolismo, nuestra capacidad física y emocional, conocer si tenemos algún desorden de salud, y en caso de padecer alguno, tratarlo, para tener certeza de cuándo estamos preparados para dar el siguiente paso.
Cuando le pregunté al doctor cuál era el mejor momento para salir después de dar a luz, él me contesto: “tú vas a decidir cuándo, tu cuerpo te lo dirá” en realidad, considero que fue el mejor consejo médico que pudo darme. A diferencia de la creencia de nuestras abuelitas de guardar reposo durante 40 días en casa, personalmente decidí salir de casa luego de la segunda semana de haber tenido a mi bebé, mi cuerpo y mi mente me lo pidieron, soy una persona acostumbrada a hacer ejercicio y sentía la necesidad de salir a caminar; esto me ayudo a evitar la depresión pos parto y a mantenerme activa.
Así que escucha a tu cuerpo, escucha esa voz que te dice cuando sí y cuando no. Indudablemente es importante la opinión de tu médico tratante, seguir todas sus recomendaciones, es decir, no es lo mismo un parto natural a una cesárea, pero en general, tenemos esa conexión única con nosotras mismas que nos permite saber y decidir cuándo dar ese siguiente paso.
2. Mantén una rutina
Establecer una rutina, es fundamental en todo momento de nuestras vidas, especialmente cuando tenemos un bebé y debemos incluir un sinnúmero de actividades en nuestra cotidianidad. Definir una rutina nos ayuda a programar nuestras comidas, priorizar los horarios de lactancia del bebé, su horario de siestas, nuestra rutina de ejercicios, nuestro trabajo, las labores del hogar, etc.
Esto nos permite equilibrar todos los aspectos de nuestras vidas y también ayuda a que nuestro bebé pueda dormir y comer bien. En mi caso, sigo la rutina del sueño para bebés de Gina Ford, quien es catalogada como la autora de libros de cuidado infantil más vendida en el Reino Unido, gracias a esta rutina he logrado organizarme durante el día, llevar a cabo mi actividad física, tener espacios con mi pareja y dormir bien, logrando el bienestar para mi bebé, mi familia y para mí misma.
3. Duerme bien
En relación con el punto anterior, el dormir bien, es clave, si no dormimos bien, nuestro día no va a ser productivo, vamos a sentirnos cansadas y la calidad de tiempo con nuestro bebé no va ser la mejor.
Para tener un buen sueño, es importante “limpiar nuestro cuarto”, cuando digo limpiar, me refiero a armonizarlo, retirando de nuestra habitación los aparatos electrónicos como televisores, celulares, proyectores, dispositivos portátiles, etc., los cuales emiten ondas electromagnéticas que son perjudiciales para nuestra salud y son distractores del sueño, impidiendo el debido descanso; nuestro cuarto es sólo para dormir, y debemos tener en cuenta la importancia de una decoración minimalista, que sea acogedora para nosotras y nuestra pareja.
La meditación también nos ayuda a tener un buen sueño y porque no, a despegarnos de nuestro celular antes de dormir; cuando practicamos meditación, nuestra mente se calma, el estrés y la ansiedad se reducen.
4. Come bien
Definitivamente, somos lo que comemos. Aunque siempre he tenido buenos hábitos de alimentación, gracias al embarazo me he preocupado por comer mejor. Llevar una dieta balanceada, ayuda a nuestro metabolismo y a que nuestro bebé reciba una mejor calidad y cantidad de los nutrientes que necesita.
Es difícil cocinar las primeras semanas, porque tenemos mil cosas que hacer, el día no nos alcanza, estamos intentando conocer a esa nueva criaturita y nos sentimos, muchas veces, impotentes al no saber o no poder hacer las cosas bien, pero es aquí, donde debemos acudir a la ayuda de nuestra pareja, familiares o amigos y tratar de
comer saludable, es parte clave para nuestra recuperación. Estamos pasando por una etapa hormonal fuerte y no podemos estimular nuestra ansiedad comiendo mal.
Cuida mucho lo que comes, sé que es difícil, pero sí se puede, por ejemplo, con ayuda de alguien, tratar de cocinar en un día diferentes comidas para varios días. Esto te servirá para esas primeras semanas.
5. Haz ejercicio
Para llegar a este punto, debemos haber cumplido todos los anteriores, porque si no conocemos nuestro cuerpo, no mantenemos una rutina, no dormimos bien y sobre todo, no comemos bien, simplemente no vamos a poder hacer ejercicio de forma eficiente.
Una vez que el doctor nos dé luz verde para empezar a hacer actividad física, hay que hacerla todos los días; ¡Sí, todos los días!, hasta que lleguemos a nuestra meta, ya sea de peso o de talla y así, posteriormente, poder llevar a cabo nuestra rutina de mantenimiento.
En mi caso, empecé actividad física después de 6 semanas trotando e yendo al gimnasio, pero debido a la Covid-19 y la cuarentena obligatoria impuesta por el gobierno, no pude continuar asistiendo al gimnasio. Entonces, con mi pareja buscamos una rutina de ejercicios que se acomodara al tiempo libre que podíamos tener entre el trabajo y el cuidado de nuestro bebé. Nos encontramos con un programa no muy reciente llamado P90x3, el cual, me ha ayudado a ganar fuerza, trabajar el core y a tonificar cada músculo, en especial, el abdomen. Este programa es de 30 minutos diarios x 90 días con 3 ciclos diferentes, en todas las clases hay una persona modificando los ejercicios, para las personas que no tienen condición o usando bandas de resistencia si no tienes pesas o la barra de pull ups.
Además de trotar aproximadamente 20 min (4 kilómetros) de lunes a viernes, practico yoga; el yoga te ayuda a ganar flexibilidad, a mejorar la respiración, a mejorar el equilibrio, a reforzar el sistema inmunológico, a fortalecer los músculos y huesos, a equilibrar el sistema nervioso, entre otros beneficios para mente y cuerpo.
En conclusión, dedicó una hora diaria de ejercicio. Mamás, sí podemos sacar una hora diaria para ejercitarnos, por ejemplo, yo salgo a trotar entre 9:00 y 10:00 a.m. cuando mi bebé hace la siesta, papá lo cuida; a medio día, hago mi entrenamiento P90x3 con mi bebé al frente, a ellos les gusta vernos hacer ejercicio y dos veces a la semana, practico media hora de yoga, preferiblemente en las noches cuando nuestro bebé duerme.
Mi invitación a todas las mamás es que saquemos el tiempo para cuidarnos, pensemos primero en nosotras, en nuestra salud física y mental, para así poder brindar la mejor energía a nuestros hijos, a nuestra pareja y en general a todos los aspectos de nuestra vida.


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